Ojalá que me encuentres en el gimnasio

No quería escribirte esto hoy, ahora, en este momento. Son la una menos cuarto de la mañana y Roli, mi amiga adorada, duerme en la cama de al lado. Yo cierro los ojos e intento dormirme. No puedo. No quiero escribirte ahora, no quiero despertar a Roli, y, escribirte desde el celular, siempre me resulta…