Tan chiquita

Hace seis días me pasó algo que siempre quise pero que nunca esperé. Algo así como si un sueño empezara a hacerse realidad o, mejor, como  si fuera un atisbo de realidad. Hace seis días, después de una reunión, después de hablar con mis viejos, con mis hermanos y mis amigas más amigas, después de…

Pude volver

Alguien me dijo que mi escritura a veces podía resultar narcisita. Me molestó, dije que no y puse como argumento contundente y principal que todas las semanas y todos los días buscaba historias ajenas para escribir y que salga los domingos, que todos los jueves me partía la cabeza pensando una historia, en alguien o…

Ahora no alcanza

Informamos a los señores pasajeros que el buque de las 22.15 tiene un retraso de media hora, sonó a las 21.30 en el puerto de Buenos Aires. Era domingo y al otro día yo tranajaba pero no importaba. Roli y yo nos sentamos en el piso contra un sillón y empezamos a armar estrategias para tener…

Veo a un hombre muerto

Veo a un hombre muerto. No es una broma. Estoy barriendo mi cuarto de mi casa nueva, de mi casa desde la que veo a la Intendencia de Montevideo y en este momento, en la explanada, con la Feria del Libro como escenario, un hombre está tirado y muerto. Está muerto. Me quedo mirándolo con…

Yo morí con Julieta

Cuando Julieta se mató, todos morimos por un instante. O yo, en realidad, me sentí morir por unos segundos. Cuando Julieta se mató me dije que no podía escribir sobre ella, que no otra vez, que no sobre la muerte de su Julieta. Que no podía escribir, digamos, una vez más sobre María Riccetto. Pero,…

9 días los 7

Estamos a 140 kilómetros de Bolivia. O a 2.000 kilómetros de casa. Vamos desde Tilcara a Humahuaca, dos pueblos que quedan en Jujuy, Argentina. Desde mi asiento, en la camioneta, si miro hacia adelante los veo a ellos, o sus cabezas, que es lo mismo, la parte por el todo, digamos. Adelante, papá maneja, Facundo…

Maravillosa ironía

El sábado llamé a mi casa, a Nueva Helvecia. Lo hice simplemente porque alguien me pidió que escribiera sobre la maravillosa ironía de llamarme Soledad y ser la hermana mayor de dos pares de mellizos. Esas palabras deberían ser el inicio del texto que viene a continuación, solo porque alguien me pidió que lo fuera, pero…

Flores para la abuela

Me siento a escribir esto desde mi celular, totalmente consciente de que estoy bajo la influencia de muchas, varias, demasiadas personas. Una vez más escribo después de leer a Sacheri, después de una clase de zumba y después de leer el blog de una chica que se llama Eli y a quien no conozco. Eli…

El gol del Lolo

El domingo vi a medias el partido de Peñarol y el Tanque. Lo seguí desde el diario mientras leía un informe sobre cómo ha cambiado la noción de trabajo de los uruguayos. Cuando entró el Lolo sonreí y cuando hizo un gol, su gol, me emocioné. Más allá de cualquier opinión sobre el Lolo, a…

Querer ser

Como que a veces a uno se le estruja el corazón de tanta vida. De tanto descubrir la vida. Como que a veces uno se sorprende por cuestiones que ya no deberían sorprender. Como que a veces uno quisiera volver a donde todo empezó, a donde todo era fácil y sueños y fácil y sueños….

Yo sin voz

Son las dos de la mañana. Es sábado. Me acosté con fiebre a las once. Se me fue la fiebre. Me bañé. Me acosté. Me duele la garganta. No puedo dormir. Hoy hablé demasiado. Sí, fueron muchas palabras, muchas explicaciones, muchas oraciones encadenadas y sin aire en un solo día. Es la primera vez en…

Para que no me duela la espalda

Algunos días, un poco más enredados que otros días, necesito irme. Ir. Dejarme ir. A cualquier lado. A otro lado. Necesito no estar acá y estar allá, aunque no sepa qué es allá. Irme. Alejarme. Y no puedo. No puedo irme ni alejarme. Ni estar sola. Ni dejarme ir. Me duele la espalda y me da…